
Entre viajes, ascensos, descensos y otras actividades no he podido ponerme al día con ustedes y siempre que me disponía con firmeza a escribir en este espacio, la pregunta obligada: ¿Por dónde empezaré?
Dejaré de auto boicotearme y con mucho esfuerzo trataré de recapitular los eventos culturales a los que acudí en los últimos meses.
Primero fue la Gala Operística en el CENART con motivo de su aniversario, la cual corrió a cargo del magnífico y prometedor tenor Diego Torre y la Orquesta de Cámara de Bellas Artes; el programa fue variado y estuvo muy bien escogido: Verdi, Puccini, Torroba, Greever, Massenet, entre otros compositores, se dieron cita en el recinto de Churubusco para complacernos ampliamente. Aprecié una primera mitad un poco complicada para el tenor anfitrión y una segunda triunfal y ovacionada para el mismo: Así es la ópera.
El siguiente mes, diciembre del año pasado, me emocionó mucho la idea de presenciar la ópera Fidelio de Ludwig van Beethoven en el Palacio de Bellas Artes y más aún cuando se anunció la participación del maestro Francisco Araiza en el papel de Florestán. Siendo una costumbre personal el acudir a las óperas el día jueves, adquirí mis boletos para el día 9 y resultó que justo esa fecha el maestro alternaría con el tenor Octavio Arévalo. Mala suerte, buena suerte la función fue una locura: La dirección de escena corrió a cargo de Mauricio García Lozano, quien nuevamente nos sorprendió a todos con su magnífica escenografía y variados simbolismos; de igual forma, el resto del elenco compuesto por Elena Nebera (Leonore/Fidelio), María Alejandres (Marzelline), Emilio Pons (Jaquino), Rubén Amoretti (Don Pizarro), Carsten Wittmoser (Rocco) y Guillermo Ruiz (Don Fernando), hizo de aquella experiencia operística un verdadero e inolvidable tributo a Beethoven. Pelo en la sopa: Al principio de la función, todos los asistentes ya en sus respectivos lugares, un audio nos pidió paciencia pues aparentemente la soprano Elena Nebera estaba enferma de la garganta… ¡eso jamás debe de repetirse!
Enero 2011 las festividades por la reapertura de la sala principal del Palacio de Bellas Artes continuaron: Durante el primer mes del año se presentó la obra de teatro “El Jardín de los Cerezos” escrita por Antón Chéjov, la cual muestra, a través de la interactuación de personajes aparentemente antagónicos, la decadencia de la aristocracia rusa durante el siglo XIX: Una visión interesante sobre la época que antecedió la revolución bolchevique. El elenco de la obra se compuso por los siguientes actores: Farnesio de Bernal, Luis Rábago, Julieta Egurrola, Roberto Soto, Érika de la Llave, Diego Jáuregui, Héctor Holten, Ana Ligia García, Gabriela Núñez, Israel Islas, Luis Lesher, Rocío Leal, Yulleni Pérez Vertti, los actores invitados Rubén Cristiany, Karina Díaz, Elsy Falcón, Adrián Aguirre y Luis Maya.
El día de ayer, queridos lectores, tuve la oportunidad de acudir nuevamente al recinto de mármol para presenciar 2 óperas: La Mulata de Córdoba de Juan Pablo Moncayo y La Vida Breve de Manuel de Falla. Sobre la primera me gustaría opinar que nunca me pude introducir desgraciadamente en la trama de la misma: la interpretación lírica, actuación y dicción de los personajes principales, la escenografía y los vestuarios no estuvieron a la altura de la ópera en sí. Con La Vida Breve aconteció todo lo contrario: La ópera estuvo extraordinaria y la participación de Violeta Dávalos en el personaje de Salud se llevó la noche; lidereados por la batuta del maestro Ramón Tebar, la conjunción entre solistas, coro, orquesta y bailarines fue perfecta. Así mismo, la escenografía fue sobria pero ingeniosa. La historia de La Vida breve tiene lugar en Granada, donde el acento español es muy particular. Los personajes simularon muy bien la forma como se habla en aquella región, lo que limitó el entendimiento del espectador frente a los diálogos ¿por qué quienes se encargan de este tipo de puestas no ponen subtítulos aún cuando la ópera está en español?
El elenco de las óperas se compuso de la siguiente forma:
La Mulata de Córdoba
Soledad – Grace Echauri
Anselmo – Gerardo Reynoso
Aurelio – Enrique Ángeles
Inquisidor – Arturo López Castillo
Enamorado – Francisco Javier Martínez
La Vida Breve
Salud – Violeta Dávalos
Paco – Dante Alcalá
La abuela – Nieves Navarro
El tío Salvador – Arturo López
Así concluyo finalmente con el recuento de los eventos y quedo por fin al día con ustedes, queridos lectores. Como antaño, los exhorto nuevamente a que acudan a este tipo de espectáculos y a que me sigan por twitter @Gerhoth para mayor información sobre los mismos.
Written by Gerardo Hoth