Nov 17 2011
Ópera Il Postino del compositor mexicano Daniel Catán

A tan sólo unos cuantos meses del fallecimiento del compositor mexicano Daniel Catán, tuve la oportunidad de acudir al estreno de su Postino en el Palacio de Bellas Artes y fue una experiencia muy grata; no sólo porque la ópera en si es hermosa, sino por la extraordinaria producción de la misma: Una conjunción de varios elementos que trasladaron al espectador a una hermosa, aunque complicada Italia; a un colorido jardín, cuyo honorable huésped era Neruda y su poesía. “Comprendo que tus besos, jamás han de ser míos” se escuchaba aparentemente desde un antiguo gramófono y junto al viejo aparato el gran Pablo, en paralelo, al inocente Mario en versos de amor instruía. Cada palabra del poeta en la pantalla se proyectaba y la atención de todos los ahí presentes acaparaba. Eso, estimados lectores, es precisamente lo que amo de la ópera: La oportunidad de ser coparticipes de un determinado tiempo descrito a un destiempo elegido.
En lo que a los interpretes respecta, me atrevo a decir exclusivamente que cumplieron; digamos que no hubo ningún episodio extraordinario que tenga resaltar.
El pelo en la sopa fue la pésima escena del enamoramiento entre el cartero y la bella Beatrice Russo, a través de un juego de futbolito; una situación un tanto cuanto exagerada y forzada.
El elenco principal de la ópera se compuso de la siguiente forma:
Pablo Neruda – Vicente Ombuena
Mario Ruoppolo – Israel Lozano
Beatrice Russo – Amanda Squitieri
Matilde Neruda – Cristina Gallardo-Domâs
Sean puestas como éstas más que bienvenidas al Palacio de Bellas Artes y no conciertos que se venden bajo una promesa falsa; me refiero naturalmente a la inminente presentación de Filippa Giordano en el recinto de mármol.
Para mayor información sobre próximos eventos culturales, los invito a que me sigan por twitter @Gerhoth. Quién quita y en una de esas los saludo desde allá… desde el Palco 12.
Por cierto ¿Alguno de ustedes acudió a la cantata escénica Arión y el Delfín?
Written by Gerardo Hoth