Jan 28 2011

Ascenso al Iztaccíhuatl

Published by at 1:59 pm under Noticias

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Subir el Iztaccíhuatl siempre representó para mí un reto que, finalmente, superé; sin embargo, les platico, que no fue nada fácil ni del todo placentero, pues resulta que el ascenso a la mujer dormida es en muchos sentidos hermoso aunque muy cruel. Entre ascenso y descenso, el recorrer su silueta completa durante más de diez horas, sólo por el placer de conquistar su enorme pecho, es el cortejo más noble que uno puede vivir: “El amor incondicional del alpinista hacia su más grande pasión”.
Mi recuerdo me traslada primero a la Hacienda Panoya en Amecameca donde unas horas antes de llegar al punto de encuentro con el resto del grupo, redefinía los detalles del ascenso con mis amigos Franco y José Manuel; de ahí nos dirigimos al vestíbulo del conquistador, es decir, al Paso de Cortés, nos registramos con los responsables de la zona e iniciamos el trayecto hacia el Albergue Altzomoni. Eterno vigía de su somnolienta enamorada, el Popocatépetl nos daba la bienvenida con una gran fumarola emanada desde su cráter, mientras el sol coloreaba el cielo de naranja. El albergue se hallaba en una pequeña colina a las faldas del Iztaccíhuatl, junto a una estación de monitoreo de Televisa; ahí nos integramos al grupo de alpinistas del Colegio Suizo, pulimos en conjunto los tiempos y establecimos los grupos para el ascenso. El plan quedó de la siguiente manera y se cumplió al pie de la letra:
Todos debíamos despertarnos a las 2:00 am. y estar listos media hora más tarde para dirigirnos a La Joya, donde estacionaríamos los automóviles y empezaría el ascenso. Cada grupo debía seguir a su líder, mantenerse unido y hacer paradas de descanso. El primer grupo en llegar al albergue (invadido de ratones) ubicado en la pendiente arenosa que conduce a las “rodillas” de la montaña, debía aguardar al arribo del segundo. En ese punto, cada individuo decidiría si continuaba o no con la aventura; luego de lo anterior, se procedería a finalizar el ascenso.
Ciudad de mexico
Aún con la satisfacción de haber llegado y con la indescriptible vista de la Ciudad de México, Puebla, Tlaxcala, Morelos y el Popo, mi experiencia en la hermosa fémina de roca, queridos lectores, no fue del todo grata, puesto que sufrí el frío de la madrugada, escalé una complicada montaña que no correspondía a la ruta establecida gastando así energía en balde, me perdí en el descenso y, para acabarla de fregar, me lastimé la rodilla y los dedos gordos del pié por no llevar el calzado adecuado; digamos que fue una vivencia muy dura que redefinió en forma contundente mi imagen y respeto frente a la montaña. Como se los describí en twitter (@Gerhoth): “Un reto físico y emocional digno de un buen inicio de año”.

Written by Gerardo Hoth

5 responses so far

5 Responses to “Ascenso al Iztaccíhuatl”

  1. Francoon 29 Jan 2011 at 11:05 am

    ¡Querido amigo alpinista!

    Sufriste el frío de la madrugada, gastaste energía en balde, te perdiste en el descenso y para terminar te lastimaste. A quién no le sorprende que tu ascenso fuera una experiencia fatal. Llevo años preguntándome lo mismo: ¿Por qué tanto sufrimiento y incomodidad? ¿Por qué no subir montañas donde hay un teleférico? ¿Por qué buscar siempre el camino más complicado en la vida?

    El profundo azul del cielo, la claridad y pureza del mundo, la respiración profunda, el latido de mi corazón y por fin mi mente libre de preocupaciones, angustias y de sentimientos de destino personal. Las palabras no alcanzan describir esta sensación de libertad y volviendo a la pregunta del “por qué”, ahí va mi simple explicación:

    Conocerte es amarte – A veces necesitamos simplificar nuestra vida de tal manea, que todo que nos tiene que preocupar son los próximos 20 pasos y no los próximos 20 años.

    No te rindas, querido amigo, nos esperan aún más aventuras.

  2. Gerardoon 30 Jan 2011 at 2:21 pm

    Mi estimadísimo Fratello:

    Primero que nada te agradezco por esas palabras que, siéndote muy sincero, me dejaron muy contento, aunque también pensativo.
    Concuerdo contigo que durante esos momentos donde uno está aprueba, el instante y el simple “ser” cobran una importancia que redefinen de por vida nuestro transcurrir en el mundo; cómo un instante puede cambiar en un segundo el proceso personal de crecimiento es muy impresionante.
    Te comento que tanto como pasármela fatal Fratello no fue, diría que simplemente viví una experiencia que rebasó cualquier expectativa mental y/o física previamente elaborada. Como lo relato en mi reseña, jamás durante el proceso de planeación pensé que el subir al Iztaccíhuatl cambiaría tanto mi imagen frente a la montaña, la altura… el reto.
    Por supuesto que miles de aventuras más nos esperan Fratello y te aseguro compadre que fue el primero de muchos ASCENSOS más en nuestras vidas.

    Te mando un abrazo y nuevamente muchas gracias por tu comentario.

    Saludos

    Gerardo

  3. ElJanon 31 Jan 2011 at 12:48 pm

    Muchas felicidades..! No cualquiera ha estado a semejantes alturas nada fácil para empezar el año… Espero que tu experiencia no te deje de seguir haciendo senderismo y conquistar nuevas cimas. Lo interesante es que al estar expueso en una montaña uno se da cuenta de que es lo importante y se deja de pensar en tonterías. Hay que conocer los riesgos y por favor no tomes riesgos innecesarios ya que la montaña no perdona errores.
    El porque:
    El alpinismo te expone ante la naturaleza de una manera que el ser humano no puede controlar. Es el sentimiento que se tiene cuando una confía en sus aptitudes y en harmonía con la naturaleza se tiene una experiencia de estar expuesto Simplemente inigualable. Hay que ver el snderismo no como una lucha por conquistar la cima si no mas bien como meta se tiene el camino y es en cada metro ascendido onde se obtiene la mayor satisfacción. Al llegar a la cima se mira en retrospectiva lo que desde abajo se veía totalmente imposible y es un sentimiento de gratitud que te llena por completo.
    Buena suerte en tus próximos ascensos y aquí te espera la cima de Alemania la Zugspitze que me niego a subir en teleférico…
    Gracias por compartir tu aventura y me gustaría ver mas fotos…

    Saludos a la familia
    Ian

  4. Rodoon 26 Dec 2011 at 12:11 pm

    que tal Gerardo,
    Yo ando haciendo maratones y ultas en montaña, condición física la tengo, tengo un año haciendo esto y 18 años haciendo bicicleta de montaña, ahora quiero subir las montañas mas altas de MX, tienes algún grupo o tienes planeado subir de nuevo ???

    saludos

  5. Gerardoon 02 Jan 2012 at 12:27 pm

    Estimado Rodolfo:

    Acabo de leer tu comentario en nuestro blog, ya que andaba fuera de México.
    Precisamente el día 30 de diciembre realicé una pequeña caminata por el Iztaccíhuatl con mi familia y fue una experiencia muy grata: hacía bastante frío y en la primera estación nos nevó.
    El año pasado, como lo pudiste apreciar, escalé “la mujer dormida” junto con un grupo de alpinistas suizos; este año desconozco si la expedición se volverá a efectuar, sin embargo ya cuento con tu correo electrónico para tenerte al tanto.
    Sin más por el momento, te deseo un feliz año y te invito a que nos continúes visitando.

    Atentamente,

    Gerardo Hoth

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