Sep 02 2009
Homenaje al maestro Francisco Araiza en la Escuela Nacional de Música

…orgulloso y expectante se hallaba el maestro Francisco Araiza al inicio del tan merecido homenaje que dentro de las instalaciones de la Escuela Nacional de Música, en la Sala Xochipilli para ser preciso, se le iba a rendir aquella noche. Sentado a la mesa de honor situada al frente del escenario, teniendo al director de la tan prestigiada institución Francisco Viesca Treviño a su izquierda y a la maestra e icono de la escena musical nacional Guadalupe Campos a su derecha, el tenor mexicano dedicó unas emotivas palabras a la audiencia y agradeció públicamente a la Escuela Nacional de Música por haber sido ésta la escuela que, formalmente, vio nacer y educó su voz y por el maravilloso evento que estaba por acontecer; aunado a lo anterior, el maestro Viesca Treviño explicó el rumbo que el recital tendría, mientras que la maestra Campos leyó una breve semblanza de la vida profesional de Francisco enfatizando, puntualmente, sus logros y reconocimientos tanto nacionales como internacionales. Simplemente, el que un tenor mexicano haya aparecido y continué como estelar en los carteles operísticos de los recintos más importantes del mundo, compartiendo el escenario con personalidades como Herbert von Karajan, Samuel Ramey, Luciano Pavarotti, James Levine, Agnes Baltsa, José Van Dam, entre otros, es digno de sentir un profundo orgullo y de ser ovacionado.
Finalmente las luces del auditorio se atenuaron, los discursos habían concluido, el pianista Ernesto Aboites apareció en el escenario y la función comenzó: Como el maestro Francisco Viesca lo anticipara minutos antes, el homenaje corrió a cuenta de aquellos alumnos de la nacional de música que en su momento ganaron el Concurso Francisco Araiza, por lo que la primera alumna en plantarse junto al piano fue la soprano Linda Saldaña para interpretar dulcemente las arias Fía dunque é vero! Oh mio Fernando! de la ópera La Favorita de Gaetano Donizetti. Excelente comienzo. Continuando con el programa y con Donizetti, el siguiente personaje en aparecer fue el tenor Alberto Alan Pingarrón para entonar el aria Cercherò lontana terra de la ópera Don Pascuale acompañado por un extraordinario trompetista cuyo nombre desconozco; la actitud, forma y color con la que Alan interpretó la hermosa aria me gustó mucho.
El Cujus Animam del Stabat Mater rossiniano no podía faltar: Contrario a lo que hasta ese momento había yo presenciado, la interpretación esta vez corrió a cargo del tenor Ricardo Castrejón y considero que fue bastante monótona y lánguida; seguramente el cantante no se hallaba en su mejor momento.
El homenaje transcurrió sin contratiempo alguno, cediéndole paso a excelentes cantantes y a hermosas y muy bien escogidas arias; sin embargo, considero que hubieron ciertos momentos que enriquecieron todavía más aquella velada: La excelente y sorpresiva participación del bajo barítono Alejando Araiza, sobrino de Francisco Araiza, acompañado por la pianista española María de los Ángeles Rubio, le dio al homenaje un toque simbólico bastante emotivo. Otro momento crucial lo dio el magnífico tenor Diego Torre y su Recondita Armonía, la cual acaparó y cautivó al auditorio por completo. El resto del programa se compuso de la siguiente manera:
Si, mi chiamano. La bohème de Puccini. Soprano María José Rodríguez.
Parto. Clemenza di Tito de Ch. Gounod. Mezzosoprano Rebeca Samaniego.
Mesícku na nebi hlubokém. Rusalka. Soprano Sandra Maliká Villagra.
Va tacito e nascosto. Giulio Cesare de Händel. Barítono Pablo Porras.
Una voce poco fa. Barbiere di Siviglia de Rossini. Mezzosoprano Gabriela Thierry.
Je dis que rien ne mépouvante. Carmen de Bizet. Soprano Lorena Barranco.
Taccea la notte placida. Il Trovatore de Verdi. Soprano Verónica Murúa.
“Come un´ape nei gorni d´aprile…”. La Cerenterola de Rossini. Barítono Armando Gama
El cierre de la noche corrió a cargo del reconocido barítono Jesús Suaste al interpretar las arias Ah, Perfidi,al´anglo contro me V´unite y Pieta, rispeto, amore… de la ópera Macbeth de Giuseppe Verdi.
Les cuento, lectores nuestros, que el evento fue todo un éxito y cumplió el cometido de homenajear a uno de los tenores más importantes de la escena musical actual. “Muchas gracias; me siento muy conmovido por tan magnífico homenaje” fueron las palabras del tenor homenajeado que precedieron su agradecimiento público y ovación para el maestro Jasso, quien fuera un pilar indiscutible de su carrera artística.

Entre gritos, aplausos y exhortos fallidos por parte de la audiencia para que el maestro cantara, el evento llegó a su fin. En lo que a mi se refiere, tuve la fortuna de ser invitado al brindis en casa del maestro Araiza, donde pude platicar e intercambiar opiniones con él, con el maestro Suaste, con Diego Torre ,con el barítono Pablo Torres y otros cantantes. Una velada inolvidable y sumamente ilustrativa sobre el rumbo que la ópera ha tomado en México en las últimas décadas y otros temas trascendentales… ¡ Felicidades Maestro!
Written by Gerardo Hoth
Que viva este dia tan especial sin el cual no habria este maravilloso Blog…
como lo hice yo en mi tiempo volveria a envolverme en una bandera para poder seguir leyendo este Blog… por cierto mis dias se vuelven mas tristes mientras mas pasa el tiempo sin algo nuevo que leer…por favor necesito una nueva inspiracion amigo Somelier!!! Recomenda un nuevo Mezcal o para como esta la situacion recomiendame un buen Pulque Por favor….!
Que viva Mexico!!!!!!