Oct 10 2008

El Pájaro Negro

Published by at 5:04 pm under Teatro


Entusiasmado, aunque muy escéptico al respecto, acudí el sábado 27 de septiembre al teatro libanés para presenciar la tan publicitada obra de teatro”El Pájaro Negro” escrita por David Harrower e interpretada por los actores Kate del Castillo, en el papel de “Una”, y Humberto Zurita, en el papel de “Ray”.
Al entrar al foro no pude evitar observar la escenografía, la cual se componía de mobiliario de oficina, papeles y botellas de refresco vacías. Finalmente la tercera llamada llegó y la función comenzó: Entrando por una puerta estratégicamente colocada, entró inesperadamente Humberto Zurita gritándole y agarrando fuertemente del brazo a su coprotagonista, cuestionándola una y otra vez sobre cómo ésta lo había localizado y las razones que la llevaron a suscitar el encuentro; Kate del Castillo, por su parte, se mostraba sumamente molesta e incómoda por tener de frente nuevamente a “Ray”. Entre ademanes, nerviosismo, preguntas y respuestas, finalmente “Ray” y “Una” entablan una conversación, misma que adquiere mucha intensidad cuando la segunda confronta al primero por haber sostenido uno amorío muy intenso con ella cuando ésta tenía escasos doce años, mientras que la edad de él rondaba al rededor de los cuarenta.
Aparentemente, queridos lectores, la obra es extremadamente controversial y fuerte por la temática que aborda; desafortunadamente no es así. Para empezar las actuaciones distan mucho del profesionalismo que el buen teatro requiere; Humberto Zurita, en su personaje, es muy poco creíble dada su marcada sobreactuación; sus ademanes, gesticulación, tono de voz y demás, extravían fuertemente al espectador de la problemática real del guión. Cuando éste, por ejemplo, tiene que mostrarse desesperado, triste o incierto por su acciones pasadas, es tal su interpretación, que uno literalmente no sabe si reír o llorar. Así mismo, Kate del Castillo, sensual en su vestimenta y porte, realiza una actuación digna de una telenovela o mini serie de Televisa, lo cual me extraño mucho. Cuando “Una”, por ejemplo, comienza a relatar, desde su dolorosa perspectiva, la tragedia vivida en aquel recóndito pueblo con “Ray”, tras haber experimentado sentimientos de soledad y abandono, la catarsis que uno como espectador debió de haber experimentado por el trágico cuadro antes narrado sencillamente nunca llegó. En mi opinión, el dolor femenino que una niña de doce años en su inocencia e incredulidad pudo haber experimentado por tan enorme desazón era enorme y siento que Kate no lo supo transmitir.
En lo que a la obra propiamente se refiere, considero que la disyuntiva o debate que ésta trata de propinar es reducida. Me es imposible concebir a una niña de doce años, lo suficientemente madura, para lidiar con la seducción y erotismo que una relación amorosa con alguien tan experimentado provoca. El agresivo despertar sexual, con fuertes matices de inocencia, junto con la codependencia que un amorío como el que la obra presenta, son el objetivo perfecto para individuos como “Ray”, lo cuales fueron emocional y físicamente trastornados, y en el peor de los casos violados, por un pasado tormentoso.

Me gustaría exhortarlos por este medio a que acudan a la tan comentada obra de teatro, se forjen una opinión propia y compartan sus comentarios conmigo aun cuando estén de acuerdo o disciernan de mi particular parecer; ya lo decía Mijaíl Bakunin: “La uniformidad es la muerte; la diversidad es la vida.”

Obra de Teatro”El Pájaro Negro
Únicas 8 semanas a partir del 26 de septiembre
Viernes 19:30 y 21:30 pm
Sábado 18:30 y 20:30 pm
Domingo 17:30 y 19:30 pm

Written by Gerardo Hoth

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