Jun 10 2008
Perseo
Durante la semana pasada se trasmitió en el canal Film and Arts la ópera Perseo de Jean Baptiste Lully, dirigida por Hervé Niquet y presentada en abril del 2004 en el Teatro Elgin de Toronto. Esta tragedia lírica consta de cinco actos y aborda la temática del emblemático y mítico héroe Perseo, hijo del Dios Júpiter. Éste, inspirado por el amor de la princesa Andrómeda, hija de Cefeo y Casiopea, decide enfrentarse a la protegida de la diosa Juno, Medusa, quien con tan sólo una mirada, convertía a quién la observaba en piedra. Posteriormente Perseo salvaría a la misma princesa de ser devorada por ” Ceto”, el monstruo marino de Poseidón, quien desató su furia gracias a las injurias de Casiopea, la cual comparó su belleza con la de las Nereidas.
Fineo, rey de Tiro, por su parte, deseaba ardientemente el amor de Andrómeda, lo que finalmente desemboca en el final de su existencia a manos del hijo de Júpiter.
La ópera me pareció sencillamente fascinante: Los bailes, el vestuario, el manejo corporal, la escenografía, los diálogos y el maquillaje me remontaron a la época del rey Luis XIV. Fui por escasas dos horas testigo de la majestuosidad vivida en 1682 en el Palacio de Versalles, y copiada por toda Europa en años posteriores. Pude visualizar claramente al Rey Sol asintiendo con la cabeza manifestando su plena aprobación hacia la ópera, al sentirse completamente identificado con Perseo, el dios mortal. La frase “ A toutes les glories de la France” rondaba una y otra vez por mi cabeza y pude finalmente apreciar la estrecha relación entre Lully y Luis XIV: Uno gobernaba para el arte y su pueblo, mientras que el otro, sencillamente, inmortalizaba al rey poniéndolo a bailar, elevándolo por encima de todo y de todos; no en vano la ópera concluye con la ascensión de Perseo y Andómeda al lugar de los dioses.
Las voces que representaban a cada uno de los personajes me parecieron idóneas. Siento que, a diferencia de las óperas convencionales, ninguna voz en particular sobresale sino, por el contrario, todos los cantantes forman un todo y enriquecen al unísono la puesta en escena. Otro grandísimo detalle que identifiqué, fue como la mayoría de los personajes eran excelentes bailarines de ballet. Perseo, por ejemplo, abandona el segundo acto girando una y otra vez sobre ambas piernas al ritmo del laúd.
El elenco estuvo compuesto de la siguiente forma:
Perseo – Cyril Auvity
Andrómeda – Marie Lenormand
Casiopea – Stephanie Novacek
Merope – Mónica Whicher
Cefeo / Medusa – Olivier Laquerre
Fineo – Alain Coulombe
Mercurio – Colin Ainsworth
Recomiendo a todos ustedes, lectores, que al igual que yo disfruten de las óperas que trasmite tan excelente canal y nos externen sus comentarios.
Written by Gerardo Hoth

Esta es una exelente ralización del musico galo, me facino la obra y lo bien hecha que esta por su vestuarion, coreografia, decoracion y definitivamente bien interpretada. Felicidades por tu blog.